Mil veces buenas noches

 Esta semana se estrena en dvd Mil veces buenas noches, una película del director noruego Erik Poppe, en la que recoge sus experiencias personales como fotógrafo de conflictos en esta historia de dilemas entre la vocación y la familia. Juliette Binoche interpreta a una fotógrafa de guerra, Rebbeca, que se juega la vida en los conflictos más peligrosos para retratar las condiciones de vida de los que más sufren. Durante un reportaje sobre mujeres terroristas suicidas en Kabul está a punto de morir en la explosión y su marido, viendo todos los días la preocupación en los ojos de sus dos hijas, le lanza un ultimátum: la familia o su trabajo. Al principio Rebbeca no entiende por qué no es capaz de aceptarla tal y como es, pero poco a poco se va dando cuenta de la angustia que tienen sus hijas cuando se va de viaje a países de riesgo. Así que toma la decisión de dejar su trabajo, a pesar de que la vida cotidiana familiar no le acaba de llenar y sigue sintiendo la llamada de su vocación. La oportunidad se le presenta cuando su hija adolescente tiene que realizar un trabajo sobre los refugiados y le propone viajar a un campamento de refugiados en Kenia, para conocer de primera mano la situación y presentar las fotos en la exposición escolar. El padre acepta el viaje por su bajo riesgo, pensando que puede servir para reforzar las relaciones madre e hija, pero Rebecca no puede evitar poner de nuevo en riesgo su vida ante el ataque de unos rebeldes al campamento de refugiados, aunque pone a salvo a su hija. Cuando el padre lo descubre echa a Rebbeca de casa y ella poco a poco se da cuenta de que su pasión por la fotografía y la necesidad de mostrar al mundo el horror de la guerra y el sufrimiento de las personas es su vocación y no puede dejarla atrás. Incluso su hija acaba apoyando su decisión, reconociendo la importante labor de los fotógrafos de guerra que muestran una realidad que necesitamos conocer. La escena final, impresionante y sobrecogedora, cierra un ciclo que comenzó en Kabul. Una película que no podemos dejar de ver y especialmente en los tiempos que corren. 

 

Big Hero 6

 Estrenada en la gran pantalla estas navidades, la gran película familiar de comienzos de año es Big Hero 6, una película de animación con una historia que emociona a pequeños y grandes gracias a su “superhéroe” Baymax. Es la primera vez que Disney se basa en un cómic de Marvel para realizar una película de animación de “superhéroes” y realmente la mezcla ha sido espectacular. La película nos cuenta la historia de Hiro Hamada, un adolescente con una gran inteligencia creativa que malgasta en combates ilegales de robots hasta que su hermano mayor Tadashi, aplicando una interesante estrategia de motivación, lo lleva a su universidad para que vea el trabajo de ingeniería que están realizando él y sus compañeros con el diseño de robots. Sin presionarle, consigue que se motive para presentar un proyecto que impresione al director de la universidad y así ser aceptado en la misma. Después de un pequeño “bloqueo creativo” consigue crear unos microbots que se controlan con la mente, también gracias a la ayuda de su hermano, que le mueve a “ver las cosas desde otra perspectiva”. Su proyecto provoca muchos intereses y un misterioso villano provoca un incendio en la universidad para robar el proyecto de Hiro. Desgraciadamente su hermano muere en el incendio intentando rescatar a su maestro y Hiro cae en una profunda depresión, sin mostrar ya interés por entrar en la universidad. Todo cambia cuando Hiro descubre la trama de venganza que hay detrás del incendio y supera el duelo gracias a Baymax, un robot entrañable creado por su hermano para ayudar a los demás fomentando la salud, tanto física como emocional. Con Baymax y sus nuevos amigos, antes compa- ñeros de su hermano, forman un equipo de superhéroes que logran atrapar al villano, no gracias a “superpoderes”, sino a su inteligencia, creatividad y trabajo en equipo. Héroes y villanos, acción y ritmo trepidante, junto con grandes valores como la importancia de la inteligencia emocional, la creatividad y la defensa de la vida, así como el gran papel que tiene la familia y los amigos en la motivación y en la superación del duelo. Merece la pena disfrutar de Big Hero 6.